Psicóloga Clínica y Terapeuta Corporal
Ejerzo esta profesión desde hace 32 años y a través de ella he tenido la gratificación de ayudar a muchas personas. A todas ellas les agradezco la enorme fortuna que me han brindado desde el momento en que confiaron en mí­ y compartieron conmigo sus más profundas vivencias y experiencias.

Debo a mis pacientes el deseo de seguir profundizando tanto en el estudio como en la investigación y búsqueda de nuevas técnicas y herramientas. Asimismo, la revisión de teorí­as tales como el psicoanálisis, el existencialismo, el psicodrama y las terapias corporales, entre otras, me ha permitido incorporar los múltiples recursos que utilizo diariamente para ayudar a mis pacientes a que accedan a una vida auténtica, consciente y comprometida.

Durante años de formación en cursos y postgrados, con grandes maestros que infundieron en mi la pasión y confianza de que podí­a ayudar a otros como ellos lo hicieron conmigo, adquirí­ infinidad de recursos necesarios para ayudar a las personas a desplegar al máximo la capacidad creativa y desarrollar el pensamiento creador.

En cada encuentro con mis pacientes, buceo permanentemente en los distintos bloqueos mentales y corporales que no les permiten explayarse con libertad y espontaneidad. Y estoy convencida de que para que eso sea posible, uno de los temas fundamentales a trabajar es el proceso creador.

En el año 1995 comencé a investigar sobre el Sí­ndrome del Burnout, sus manifestaciones y causas. Como los resultados de dicha investigación revelaban que las cifras de personas afectadas eran ciertamente espeluznantes, decidí­ orientar mi búsqueda hacia el descubrimiento de pautas que permitieran no sólo prevenir sino evitar que las personas padecieran el sí­ndrome del burnout, así­ como de otras tantas enfermedades generadas por estilos de vida alienantes.

Fue en esa etapa cuando decidí­ incorporar a mi quehacer terapéutico la terapia corporal y el trabajo sobre el desarrollo de la capacidad creativa, a través de técnicas verbales y para-verbales. Pude sumar, de ese modo, recursos que me permitieron (y me permiten actualmente) enriquecer el tratamiento e implementar la prevención.

Tal como adelanté anteriormente, en los encuentros terapéuticos el abordaje es diferente de acuerdo con la historia y personalidad de cada paciente. Así­ como algunos despliegan su potencial a través de la expresión verbal, otros necesitan que el énfasis esté puesto en las técnicas corporales, de relajación y conciencia corporal.